Cine regional y memoria histórica – “Estancia Mate Amargo”: El rescate audiovisual de una hazaña silenciada en el éter
Caleta Olivia es una ciudad de vientos fuertes y memorias que, a veces, parecen dispersarse con ellos. Con más de un siglo de vida, nuestra localidad ha trabajado en la reconstrucción de su pasado a través de obras fundamentales como “Lo que el viento no llevó”, de Rosa López. Sin embargo, en una era dominada por lo visual, el cine regional emerge no solo como expresión artística, sino como un acto de justicia histórica y un soporte necesario para que el relato no se pierda. En este contexto, el documental “Estancia Mate Amargo” se consolida como un documento vital para la identidad caletense.

Nacido originalmente como un proyecto de tesis y llevado luego a la pantalla grande, el filme desanda una de las historias más singulares y humanas de la Guerra de Malvinas: la de Luis Maza, el único veterano nacido en Caleta Olivia que estuvo en el frente de batalla. La película revela el ingenio de Maza quien, desafiando la prohibición de la Marina sobre el uso del espectro radioeléctrico y el constante temor al espionaje británico, logró tender un puente de palabras hacia el continente.

Haciendo uso de su conocimiento como radioaficionado y mediante claves compartidas, Maza contactó a su mentor, Juan Carlos Cuesta. Lo que comenzó como un mensaje privado para avisar a su madre que estaba con vida, escaló hasta convertirse en una red clandestina de radioaficionados que enlazó a soldados en combate con sus familias en todo el país. El documental recupera esta gesta a través de voces fundamentales: los testimonios de sus compañeros de combate, el Cabo Lazaga y Darío Klehr (actualmente reconocido escultor y director de un museo en Caballito), ambos Veteranos de Guerra que también utilizaron este canal de comunicación, y el relato de Javier Cuesta, hijo de Juan Carlos, quien aporta la perspectiva desde el continente.
Este rescate de nuestra historia local fue posible gracias al trabajo de un equipo realizativo integrado por Pablo Estefó, Lucas Silva, Marcelo Romero y Gonzalo Luna Chiariello, quienes asumieron el compromiso de transformar una investigación académica en un registro cinematográfico profesional.

Más allá de la anécdota técnica, “Estancia Mate Amargo” se posiciona como un legado para las generaciones actuales y futuras. En una ciudad que aún está escribiendo sus hitos, esta producción realizada por manos locales rescata la figura del vecino, del héroe que camina nuestras calles. Es un ladrillo fundamental en la construcción de nuestra soberanía cultural, una prueba de que nuestras historias tienen peso propio y necesitan ser filmadas para que el tiempo no se las lleve.
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